Con The Newcomes, Memories of a most Respectable Family (1854-5) Thackeray vuelve al campo de Vanity Fair, que es el suyo, y crea una tragicomedia de carácter social que es una poderosa descripción de la clase media, en la que el autor despliega una incomparable maestría. Thackeray, observador de la sociedad, halla aquí la zona apropiada para ejercitar ampliamente su genio: la sociedad, cuya insensatez y depravación general podrá exponer y criticar sin entra demasiado en repliegues de la conciencia, que se explorarán al describir la tragedia del individuo. En las distintas ramas de la familia Newcome, a lo largo de dos generaciones, Thackeray dibuja la huella que unos personajes producen en otros, y la actuación de la fuerza moral en un ambiente determinado: las sutiles alteraciones de los afectos, el despertar del odio, la modificación que se produce en un considerable grupo de personajes inmersos en las complejidades de su mundo. El realismo de Thackeray en esta obra es directo y eficaz; pone de manifiesto las verdades de la vida por duras que sean. El mundo es despiadado e inexorable, y así lo describe el autor . Los padecimientos de Clive Newcome y su padre, el coronel, son poco menos que insufribles y resultan penosos los capítulos relativos a la suegra de Clive, si perdemos la visión de conjunto. Sin embargo, son pasajes de sombra que nos permiten ver la difícil armonía de este complicado acervo de elementos que constituyen la vida. La historia de los Newcome la relata Pendennis, consiste en la carrera de Clive, hijo del coronel Newcome, jefe del ejército de la India. La obra empieza exponiendo el amor que Clive profesa hacia su prima Ethel, hija del banquero Brian Newcome, y las dificultades que la familia de la joven pone al sobrino, pues todos están de acuerdo en reservarla para un mejor partido. Ethel está dotada de gran figura mental y de otras muchas cualidades. Pero su entorno fomenta su ambición, y ella se compromete con su primo lord Kew. Este noviazgo fracasa, y lo mismo ocurre con el proyecto matrimonial  entre Ethel y lord Farintosh. Paralelamente a los desajustes sentimentales de Ethel, Clive tiene el poco acierto de casarse con Rosey Mackenzie, enlace que resulta un desastre. El coronel Newcome sufre un descalabro económico, lo cual arrastra a la miseria a Clive, a su mujer y a su suegra Mrs. Mackenzie. Ésta -desdichado ejemplo de mujer, por desgracia demasiado frecuente- somete al coronel a una constante tortura verbal, hasta que, abrumado por el mal trato, se refugia en Charterhouse, una casa de caridad. Clive queda abatido, y el coronel destrozado. La muerte de éste es una escena de gran patetismo. Mientras tanto, el fallecimiento de Rosey dejará a Clive en libertad, y el narrador da a entender que éste y Ethel podrán organizar su destino de acuerdo con lo que parecía que debiera haber sido al principio de la novela. Es un libro lleno de personajes que responden perfectamente a las realidades de su época y a su posición social. Además de los mencionados, destacan Ethel y su hermano Barnes, trazados ambos con pluma firme y precisión de detalle. Barnes Newcome es el prototipo del hombre de negocios y de mundo, listo, mezquino y cobarde, banquero triunfante, inolvidable ejemplo de egoísmo. Su hermana Ethel Newcome es una joven cuya belleza y frescor de carácter - inteligencia, ingenio, personalidad, dignidad y buenos sentimientos - superan todos sus defectos y la hacen merecedora de respeto y estimación. Es la única y auténtica heroína de la galería femenina del autor.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

(c) Esteban Pujals, 1989
Historia de la literatura inglesa
Editorial Gredos, S.A.
Deposito legal M.30299-1988
ISBN 84-249-0952-6